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Por fin llegó el momento de estar juntos, tanta alegría junta pero a la vez
también un poco de miedo.
Cuando se vayan las enfermeras y los médicos, ¿sabré calmarlo, entenderé lo que le pasa?
... ¿y si no me doy cuenta de algo importante?
Todo esto pasa por la mente a una velocidad inusual, pero poco a poco la calma y una enorme satisfacción van llenando el corazón de los padres.
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La pregunta más común:
¿ tendré leche? |
Todas las mamás tienen leche, dicen algunos, y probablemente tengan razón ya que desde el mismo momento en que llega el embarazo, las mamas se empiezan a preparar para alimentar al bebé.
La primera cuestión fundamental es saber si la mamá quiere amamantar al bebé, y si no quiere hacerlo, luego de explicarle los enormes beneficios de la lactancia (tanto para la madre como para el bebé), habrá que respetar su decisión, sea cual fuere su causa.
Una causa común por la cual la madre no produce suficiente leche es el "stress" o el
miedo. Por lo tanto, la preparación durante el embarazo no sólo debe dirigirse al parto o al desarrollo del bebé, sino
también a realizar acciones físicas para acondicionar los pezones, y psíquicas para
lograr en la mamá la motivación y la confianza de poder amamantar.
La primer leche es el "calostro" y es muy importante para el bebé en la formación de la flora intestinal y
para brindarle protección contra las infecciones a través de muchos anticuerpos. Luego de 48 a 72 horas se produce la bajada de la leche.
El concepto actual es que el bebé tome a "libre demanda" por lo menos las primeras
24 - 48 horas. Esto significa que si el bebé quiere tomar la teta cada 1 hora hay que dejarlo,
siempre que no exceda un período mayor a 4 horas sin alimentarse.
A medida que el tiempo pasa y el bebé se va adaptando a su nueva condición, el propio bebé va a establecer un ritmo de mamadas que suele ser cada 3 horas aproximadamente.
Si el bebé pasa muchos días "prendido a la teta a cada rato" (como dicen algunas mamás), lo que ocurrirá es que veremos madres agotadas, pezones lastimados, y una sensación de frustración en los padres.
Hay que recordar que el bebé logra vaciar los pechos en un 90 % en los primeros 5 minutos, y luego completa entre los 5 y 15 minutos. Luego de ese tiempo prácticamente no sacará nada, buscará succionar más fuerte y podrá lastimar el pezón, ya que la misma saliva del bebé puede irritarlo.
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